Otro martes que parece jueves!!, hoy: Osvaldo "manitas de acero" Galván
Otro martes que se atraza en la redacción de "Marta", en esta ocasión nuestra amiga Lidia Lamaison (ya recuperada de la rotura de cadera y ligamentos varios de la semana pasada) encontró chongo nuevo y nos dejó pagando como perejiles asique hablamos con el chongo y nos la trajo de los colgajos para que nos cuente otra apasionante historia de "Héroes del Catch de La Asociación de Pequeños, Enanos, Elfos y Trolls del Catch" (HCLAPEETC). En esta ocasión nos encontramos con Osvaldo "manitas de acero" Galván. Ovi, como solía llamarlo su entrenador, viene desde las lejanas tierras de Ituzaingo, su padre fué uno de los primeros en usar slip en el barrio. Ovi tuvo una infancia normal, para su cumpleaños n°5 le regalaron su primer revista porno, a los 10 se pajoteó por primera vez, a los 12 ya era un profesional en la materia, y entraba en etapa de experimentación: pajoteó 2 perros, 4 gatos, 1 pingo mañero y al hijo del carnicero de la esquina que resultó bastante putito... pero el destino quizo que esas adorables manitas -Betina y Eliana, izquierda y derecha respectivamente- que para los 18 años ya eran como dos taladros con percutor, tomaran nuevos rumbos. Uno de los tantos días del verano de 1926, Ovi iba caminando por la calle ensayando su movimiento de manos cuando se cruzó con Renato Liviakosky (el mejor entrenador de enanos de Ituzaingo) quién quedó anonadado con el movimiento de sus manos, después de pagarle 5pe. por el servicio manual le ofreció entrenarlo para que sea unos de los petisos pajeros mas famoso de la escena local. Así pasaron los meses y Ovi fué ganando peleas con sus golpes de taladro percutor, su posterior agarrada del ganso y revoleada de enanos para el público. Hasta que un día la desgracia toco su puerta... "desgarro peniano permanente por pajota" le dijo el médico... Ovi entró en un estado depresivo, ya no era el mismo, se dedicó a embalar salchichas, pelar bananas y hasta extraer semen gratis para los hospitales pero ya nada era lo mismo, lo encontraron ahorcado con una sola mano en la bañera mientras que con la otra pajoteaba a su perro que, a causa del rigor mortis de Ovi, lo pudieron desprender 2 dias después.
Después de esto el chongo de Lidia la agarró de vuelta de los colgajos y se la llevó con rumbo desconocido.
(N.deR. Lidia no usó el término "pajotero" sino "autosatifacción asistida por manos propias" pero ese término no nos hacía felices asique lo cambiamos).

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